Para empezar nuestra mega aventura y nuestro largo viaje hemos elegido el país del sol naciente, de esta forma podíamos darle un giro a nuestra rutina y descubrir esta fascinante cultura tan especial. La época en la que viajamos fue el final del verano, principio de otoño con temperaturas suaves entre 18ºC y 28ºC, humedad alta con algunas lluvias y a veces tormentas que se generan por la mezcla de las corrientes calor y frio que se encuentran. Estuvimos prácticamente siempre en camiseta, y a veces con una chaqueta. En la segunda quincena de octubre pudimos observar el fenómeno del cambio de color de las hojas de los árboles llamado en japonés kōyō que nos ofreció unos lindos panoramas que inspiraron a tantos artistas (poetas, jardineros, pintores etc…).

Nuestro Itineriario: 
Aterrizamos en Osaka, seguimos hacia la región de Wakayama para experimentar la ruta de Kumano Kodo. Continuamos nuestro viaje en Kioto, para disfrutar de sus templos, jardines y entrar en lo más profundo en la cultura tradicional nipona. Finalmente, nos acercamos a la capital poco a poco pasando por etapas rurales inolvidables como Mino y los alrededores del monte Fuji, hasta llegar a la metrópolis de Tokyo.

Aspectos generales: 

Idioma: Japonés. Muy pocas personas hablan inglés y menos español o francés, incluso en puntos de información turística es probable tener dificultades para comunicarse. Cuando encontramos gente que hablaba inglés nos alegrábamos y al preguntar el porqué, sus respuestas coincidían en que habían hecho alguna estancia en un país anglófono.
Capital: Tokyo. Grandes rascacielos, luces de neón, shopping, gran cantidad de líneas de metro y trenes públicas y privadas.  

Moneda : Yen. En septiembre/octubre 2016 : 1 € =  entre 109 Y 112 yenes .
No hay muchas casas de cambio fuera del aeropuerto. Cerca de algunas estaciones hay pequeños kioscos que venden billetes de trenes, cheques regalo, tarjetas y otras cosas similares en los que se suelen encontrar buenas tasas de cambio y no cobran comisión. Sacar dinero de un cajero de un “convinience store” también resulta ventajoso pues tampoco cobra comisión (en el caso del 7 eleven) y el cambio no es tan malo, eso sí la comisión se tiene por parte del banco vuestra cuenta.

Transporte: La red de transporte publico es compleja pero una vez se entiende cómo funciona resulta cómoda. Existe una gran variedad de opciones entre trenes y autobuses para ir de una ciudad a otra y añadiendo el metro para el transporte urbano. Los horarios de llegada y salida son muy puntuales. Si no se está a la hora indicada..mmm..mala suerte. 🙂

En algunas ciudades como Osaka y Kioto es conveniente comprar un day pass o para excursiones desde Tokyo.

Aqui nuestro video de como coger el metro/tren:

No hemos experimentado el alquiler de coche, pero nos han comentado que el servicio incluye los peajes y puede ser buena opción cuando son varias personas.
El autostop suele resultar fácil y divertido. Se puede confiar en la gente incluso quieren llevarte hasta tu destino final.

Cultura:  La gente es muy amable y servicial. Son delicados, estrictos y limpios. Es una cultura hermética a lo desconocido, pero al mismo tiempo abierta una vez que entran en contacto.
Es imposible encontrar una basura en la calle, sin embargo todo está MUY limpio. Porque?
La gente se lleva la basura en el bolso para tirarla en casa, es común verlos en las basuras de las estaciones, vaciando sus bolsos. Para quienes no pueden aguantar cargar tanto tiempo su basura, lo mejor es acercarse a un convinience store o a una estación. Son los lugares donde seguro nos podemos deshacer de todo.
Todo está informatizado o maquinizado como diríamos nosotros. Para comprar entradas o pedir cualquier cosa incluso en algunos restaurantes, primero hay que pasar por la máquina y pagar para tener el ticket que da derecho al servicio/producto.
En Japón pudimos comprobar los contrastes tales como la alta tecnología (móviles, cámaras y otros gadgets que se usa en casa, coches y lugares particulares como los aseos) con las tradiciones ancestrales (el uso del kimono, las Geishas o el teatro Kabuki), o la imponente naturaleza con los barrios de infinita iluminación de Osaka y Tokyo, todo esto creando una composición especial de su cultura.

Vivienda: En la ciudad difiere mucho de los pueblos. Como es conocido en las ciudades japonesas, el espacio escasea alimentando la imaginación y el ingenio para poder tener todo lo que una vivienda necesita en un lugar limitado. Por el contrario, en los pueblos se pueden apreciar las típicas casas japonesas, con tatamis y espacios abiertos, con entrada por el lateral para “aterrizar” directamente en un salón familiar. Las viviendas tienen camas como las que conocemos los occidentales y futones (una especie de colchoneta en el suelo, que se viste con sábanas y colchas diferentes, unas tipo colcha con cierre otras tipo funda en la que se queda un descubierto en el centro).
Para entrar a cualquier vivienda hay que quitarse antes los zapatos y dejarlos apuntando hacia afuera. Ojo con el escalón! Siempre hay un desnivel entre el lugar donde se dejan los zapatos y el resto de la vivienda en sí.

Actividades: es un país para disfrutar la naturaleza y la ciudad. Las dos brindan experiencias únicas e inolvidables. Se pueden organizar actividades por libre o preguntar por algún tour en una agencia de viajes.
Debido a la gran cantidad de templos, jardines y museos que hay, recomendamos verlos primero por internet para determinar si es de interés para cada persona. Esto no solo por la cantidad sino por el valor, se debe contar con cada entrada a los templos entre 500 y 600 yenes, algunos pocos hasta 1000 o 1300 yenes. Esto aplica igualmente para las concurridas torres con observatorios en lo más alto de las ciudades.
Al igual que hay muchas atracciones con estos costes de entrada, hay muchas otras gratuitas y por nuestra experiencia no por ser gratis son las más feas, al contrario nos ha sorprendido lo fabulosas que pueden ser.
Dentro de las actividades destacadas aparte de los templos y los jardines se debe pensar en experimentar un onsen (termales) o un sento (baño público japonés). Para asistir a cualquiera de los dos, no es necesario un bañador pues el ingreso es sin ningún tipo de ropa. Lo explicamos en nuestro post ¿Cómo? ¿Porqué?.

Alojamiento: Se escucha decir que Japón es un país caro, bueno pues lo es en esta ocasión sobre todo cuando se trata de viajar en pareja. Para los backpackers en solitario es posible encontrar cama en dormitorios por unos 1500 a 2500 yenes la noche. Lo bueno es que estos dormitorios en lugar de tener literas abiertas, son como cubículos con cortina y así al menos se puede tener algo de privacidad mientras se duerme. Ahora cuando se trata de una pareja, o se quiere una habitación privada, ésta puede costar mínimo 6000 yenes (se cobra por persona) incluso puede llegar a 17000yenes fácilmente. También es común encontrar muchos hostels solo para chicas o para los dos sexos pero habitación para mujeres y hombres separadas. Solución: o lo pagas o te aguantas y coges camas separadas al menos en dormitorios mixtos. Otros viajeros nos han contado que a última hora han podido encontrar buenas ofertas (no ha sido nuestro caso). Somos un poco más conservadores y reservamos con algún tiempo antes porque nos hemos dado cuenta que a última hora ya queda lo que queda, ¿me entendéis no? En casi ningún caso incluyen ni siquiera el desayuno o se paga 2 veces más de lo que puede costar.
Además de los hostels están los guest house y los Ryokan, este último es un alojamiento típico japonés, con más comodidades y comidas incluidas.
Los Airbnb son una buena opción. Aunque hecho por un particular es ilegal en Japón, muchos hostels tienen su anuncio en esta página. Los airbnb que hemos hecho carecen de atención personalizada, todo es autoservicio con instrucciones que envían al mail.
Couchsurfing: es difícil encontrar un couch para dos personas, incluso para una, aunque cada vez más se están lanzando a esta experiencia.
Talktalk bnb: después de nuestro paso por este país, hemos podido dar a conocer esta excelente plataforma y para los siguientes viajeros cabrá una posibilidad de encontrar un anfitrión. Hay que recordar que para talktalkbnb se requiere un interés de practicar un idioma, bien sea nuestra lengua materna o una que dominemos bien.

Comida: La forma más económica de comer para los bajos presupuestos es ir a cualquier convinience store como 7 eleven, lawson, family mart, y comprar uno de los variados platos que proponen. Son bandejas o bowl de sopa que se pueden calentar allí mismo, incluso algunas tiendas cuentan con mesas y sillas para comer tranquilamente. Estas bandejas cuestan entre 300 y 500yenes y entregan chopsticks o cubiertos si se pide.

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El café es el más barato que se puede encontrar (100yenes) ya que en un café o restaurante cuesta 500yenes por lo general. Igualmente, con la cerveza, una lata de 500ml por 350yenes y en un bar 500yenes por una pinta. Además de comida en estos minimarket se pueden encontrar artículos de aseo, revistas, y cualquier cosa básica para salir de un apuro.
Para quienes prefieren ir a un restaurante, hay infinitas posibilidades con platos que van desde los 500 hasta 3000yenes. (para todo los presupuestos)
Las bebidas son casi todas sin mucho azúcar al menos los tés, ¡cosa que algunos agradecemos! Hay gran variedad de bebidas y vending machine en todas las calles con agua, cerveza, té, café.
Los postres: No son muy dulces para el paladar occidental, tienen varios tipos bolas de arroz pegajosas. Una textura a la que se debe estar acostumbrado 🙂
No hay mucha verdura ni fruta. 2 pepinos que parece que han pasado hambre cuestan 200yenes. 3 manzanas 400yenes, un racimo de uvas pequeño 400yenes, incluso un platano por 100 yenes en algunos sitios.
Entre los alcoholes no sólo existe el sake que conocemos, realmente sake quiere decir alcohol, así que hay varios tipos de vino de arroz dulces, secos, también hay otras bebidas a base de batata, patata, caña de azúcar muy populares como el chochu.
Al que le gusta el sushi, aquí se puede dar mucho gusto. Hay que probar el okonomiyaki, takoyaki. La sopa de miso acompaña todas las comidas, junto con varios tipos de algas.
Los supermercados medianos o grandes son difíciles de encontrar en la ciudad, o están escondidos en los subterráneos de las estaciones.

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